25 Ene 2018

Un estudio realizado por investigadores de la universidad de Harvard, concluye que vivir rodeado de naturaleza alarga nuestra vida, el contacto con áreas verdes reduce el riesgo de mortalidad prematura y ayuda a mejorar también el bienestar de nuestra mente, disminuyendo considerablemente el riesgo de sufrir de depresión.

Investigadores suecos afirman que vivir en grandes ciudades, con un alto nivel de urbanización, aumenta el riesgo de sufrir de estrés, por ello recomiendan estar rodeado de áreas verdes dentro de la ciudad, pocos minutos de contacto diario, aumenta nuestra sensación de bienestar, satisfacción y mejora la autoestima, una vista a la naturaleza es una gran manera de escapar a las presiones del día a día.

Vivir en una zona natural y estar rodeado de vegetación aumenta las posibilidades de realizar más actividad física, es más fácil recuperarse del agotamiento, se combate la ansiedad y depresión, facilita y favorece la interacción social y mejora la calidad de aire que respiras.